Rematan la casa de un capo narco que en una entrevista presionó a este medio

Carlos Salvatore, considerado el traficante de droga más grande del país, vivía en Melián 2157. Se mostró hostil con “El Barrio” durante un derecho a réplica concedido en 2009. Falleció en 2018.

  • 20
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La subasta de una mansión valuada en 2,3 millones de dólares ubicada en Melián 2157, Belgrano, reinstaló el nombre del mayor traficante de droga del país. El inmueble pertenecía al abogado Carlos Salvatore, condenado en 2015 a 21 años de prisión por el caso de narcotráfico denominado “Carbón Blanco” y fallecido en 2018.

La mansión de Carlos Salvatore, valuada en más de U$S 2 millones, fue decomisada por el Estado y será subastada. Foto: Clarín.

Salvatore protagonizó un tenso encuentro con este medio en agosto de 2009, tras la difusión de una entrevista al secretario de Instrucción de la Fiscalía de Distrito de Saavedra-Núñez, Ignacio Rodríguez Varela, quien reveló al periódico El Barrio la trama de la investigación judicial sobre la estafa a más de 500 familias llevada a cabo por San Sebastián Propiedades, que entre otros imputados condenó al ex vecino de Villa Urquiza Antonio Nicolosi, presidente de la constructora, a 13 años de prisión.

A los pocos días el representante legal del empresario, Luis Sasso, se comunicó con Marcelo Benini, director de El Barrio, para solicitar la posibilidad de que su cliente desmintiera las acusaciones, que habían sido juzgadas y penadas en 1999 por el Tribunal Oral Criminal Nº 8. Durante dos horas este medio estuvo cara a cara no sólo frente a Antonio Nicolosi –la primera y única entrevista que el empresario de la construcción concedió a un medio de comunicación– sino también ante un hostil Carlos Salvatore, quien se presentó como letrado de Nicolosi -parecía ser su socio, en realidad- y en repetidas oportunidades increpó al periodista.

Durante el derecho a réplica solicitado por Antonio Nicolosi, el abogado Carlos Salvatore (centro) se mostró hostil con el periodista.

La charla transcurrió en un clima de gran tensión el estudio jurídico que ambos penalistas compartían en la esquina de Congreso y Galván, Villa Urquiza. Durante su desarrollo, Salvatore tomó varias veces la palabra a los gritos y construyó un relato inverosímil de lo que había sucedido con acaso la mayor estafa inmobiliaria llevada a cabo en la Ciudad de Buenos Aires. Estas fueron algunas de sus intervenciones:

“La clausura de los edificios de San Sebastián es consecuencia de otra causa, que involucraba al director General de Fiscalización de Obras y Catastro (DGFOC), Mauricio Sánchez, y a veinte inspectores por percibir coimas de empresas constructoras. Después de que se termina esa causa por enriquecimiento ilícito, en la que ni el Juzgado ni la Cámara encontró culpables a los acusados, empezaron a investigar a San Sebastián Propiedades. Sánchez lo perseguía también a Nicolosi para sacarle plata”.

“Se habla de 534 estafas, cuando los que fueron citados a declarar fueron 282 personas. Había 1.834 unidades funcionales construidas por San Sebastián; eran 16 edificios, seis de ellos en el barrio. El total de la verificación de la quiebra es de cinco millones de pesos, no se presentaros proveedores ni empleados, sólo quienes tenían el boleto de compraventa. Hasta ahora se remataron tres edificios completos y la quiebra tiene ocho millones de pesos ya depositados. Mucha gente está viviendo adentro de esos edificios y lo único que tiene que hacer es escriturar. Por eso no hay reclamos ni juicio por daños y perjuicios”.

“Algunos edificios estaban construidos de más para ganar algo de espacio. El 95 por ciento de los edificios construidos en la Capital Federal vulneran el Código. ¿Sabe cuál es el primero? Usted va por Corrientes y se encuentra con un edificio enorme de Telefónica. Ahí se pueden construir hasta 10 pisos y Telefónica tiene 30”.

“A Almagro Construcciones no le pegaron porque el 51 por ciento era de Guillermo Francos, el socio de Domingo Cavallo. Se metieron con Nicolosi porque no tenía padrino político. Pico cayó recién un año y medio después. La causa de Nicolosi se armó en 1994 y terminó detenido el 13 de marzo de 1995. A Pico lo acusaron en diciembre de 1996 y lo detuvieron el 8 de julio de 1997. Rodríguez Varela habla por Campagnoli; ya salió en la revista Viva, ahora tenía que salir en el periódico barrial“.

“En 1997 salió una condonación de los edificios que tenían metros cuadrados de más construidos irregularmente. Fueron autorizados a terminarse. Los edificios de San Sebastián podrían habitarse sin problemas una vez liberados”.

Tres años después de su tenso encuentro con el periódico El Barrio, Carlos Salvatore volvió a ser noticia. El 11 de diciembre de 2012 fue apresado en Rosario, donde se encontraba prófugo. Se lo imputó como el jefe de la banda que traficaba cocaína a Europa escondida en bolsas de carbón vegetal. La organización había sido desbaratada en marzo de ese año, cuando se detectó una carga de 389 kilos de droga en un puerto portugués.

En 2012 Salvatore fue apresado en Rosario, donde se encontraba prófugo, tras un frustrado intento de fuga a bordo de su Volvo S40.

A Salvatore lo estaban buscando desde mediados de noviembre por orden de la jueza federal chaqueña Zunilda Niremperger. Antes de su detención, el abogado intentó huir a bordo de su automóvil Volvo S40 gris. La persecución culminó cuando se metió repentinamente en el estacionamiento de un supermercado Carrefour.

El Tribunal Oral Federal de Chaco lo condenó a 21 años de cárcel en septiembre de 2015 por exportar 1.200 kilos de cocaína entre 2011 y 2012 desde la localidad de Quitilipí hacia España. Meses antes, una escucha telefónica a Salvatore -en la que hablaba con su mujer- dejó en evidencia que planeaba matar a la jueza: “Me voy a ocupar de la defensa de todos. Los voy a sacar. Después la mato a ella. Yo pago este homicidio, pero ella se muere. Te amo, mi vida. No me afloje ninguno por favor. Yo cuido a los chicos”.

Carlos Salvatore murió el 9 de mayo de 2018 en una cama del Hospital Argerich, como consecuencia de una afección cardíaca. El 21 de abril de 2020, el Tribunal Oral Federal de la capital chaqueña dispuso el decomiso de los bienes provenientes de la causa por la que fue condenado. La medida fue ordenada tras el pedido del fiscal general Federico Carniel, de la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes de la Procuración General, y de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

En ese expediente se ordenó la “disposición transitoria y/o su inscripción de los bienes en los registros correspondientes a nombre del Estado Nacional”. Tras la decisión judicial, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), a cargo de Martín Cosentino, decidió subastar una de las propiedades que poseía Salvatore, ubicada a 400 metros de la estación Belgrano R del Ferrocarril Mitre, en Melián 2157. A sólo tres cuadras de Villa Urquiza.

Comentarios Facebook
  • 20
  •  
  •  
  •  
  •  
  •