Susana Rinaldi, en defensa del Parque General Paz

El proyecto de declaración fue aprobado el 23 de marzo pasado en la Legislatura porteña. Allí se estableció que el Poder Ejecutivo de la Ciudad debe proceder a la puesta en valor y mejoramiento ambiental del molino y el lago del espacio verde de Saavedra, declarados bienes integrantes del patrimonio cultural de Buenos Aires. La actriz y cantante criticó con dureza las políticas culturales de Mauricio Macri.

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(Edición del Mes: 11 Año: 2013 )

El proyecto de declaración fue aprobado el 23 de marzo pasado en la Legislatura porteña. Allí se estableció que el Poder Ejecutivo de la Ciudad debe proceder a la puesta en valor y mejoramiento ambiental del molino y el lago del espacio verde de Saavedra, declarados bienes integrantes del patrimonio cultural de Buenos Aires. La actriz y cantante criticó con dureza las políticas culturales de Mauricio Macri.

En la edición del mes de marzo El Barrio publicó una nota señalando la falta de mantenimiento de dos lugares emblemáticos del Parque General Paz, en el barrio de Saavedra. Se trata del molino y el lago, sitios que formaban parte de la chacra que perteneció a Luis María Saavedra. A pesar de estar protegidos por una ley que los declaró bienes integrantes del patrimonio cultural, todavía no fueron puestos en valor.

Sin embargo, el lago artificial -que formaba parte de la antigua quinta del sobrino del prócer de la Revolución de Mayo- ha recuperado desde fines del año pasado el caudal de agua luego de varias décadas de abandono, aunque carece de seguridad y de una señalización correcta que prevenga cualquier tipo de accidentes. En tanto, el puente peatonal presenta una falta de puesta en valor importante. Lamentablemente el molino, originalmente un elemento proveedor de agua para el riego y consumo en la chacra en los primeros tiempos, permanece en estado de abandono a pesar de que está en vigencia la ley que lo protege. Su estado de mantenimiento es desastroso. La estructura se encuentra oxidada y faltan las aspas en su remate, aparte de pintura.

El Lic. Alberto Piñeiro, director del Museo Saavedra, explicó en su momento a este medio la importancia de ponerlo en valor y conservarlo: “Este es uno de los pocos molinos que quedan en la Ciudad de Buenos Aires, si no el único. Junto con el lago son lugares originales que formaron parte de la chacra del sobrino de Saavedra”. Aquel ejemplar de El Barrio llegó a mano de la diputada Susana Natividad Rinaldi. Ocurre que uno de sus colaboradores es vecino de Saavedra y le acercó el periódico a la popular Tana para elaborar un proyecto de preservación de los citados sectores del parque. La diputada integrante del Frente Progresista y Popular presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley para que el Poder Ejecutivo “proceda a la puesta en valor y mejoramiento ambiental del molino y el lago del Parque General Paz, declarados bienes integrantes del patrimonio cultual de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. En el texto de la ley la autora menciona al periódico como fuente documental para promover la intervención del Ejecutivo porteño. Finalmente, el 23 de marzo el proyecto fue aprobado por lo que la administración PRO debe intervenir para recuperar la zona.

Ante el éxito de la propuesta, El Barrio se entrevistó con Susana Rinaldi en su despacho de la Legislatura. Allí, la también cantante y actriz explicó las motivaciones que la llevaron a involucrarse en la recuperación del Parque General Paz: “Esto pudo llevarse a cabo gracias a que mi compañero Guillermo Fuentes Rey me acercó esta inquietud. Me pareció una idea preciosa para llevar a los que determinan sobre esta Ciudad de Buenos Aires, que está cada día más embretada entre patrimonios que no se quieren reconocer o, lo que es peor, dejan que el tiempo los deteriore”.

-Esto ocurrió en el verano, luego de las grandes lluvias. El pasto crecido, el molino histórico abandonado que se vuelve peligroso…

-Es parecido a lo que ocurrió en Caballito con el famoso potrero, ubicado en Giordano Bruno y Honorio Pueyrredon. Allí había un viejo molino que lo tiraron a la miércoles. Ese molino les servía a los jubilados de antes para moler la piedra y poder recibir un puñado de centavos. Después dicen que ahora están peor que nunca, ¡qué bien que viene haber vivido los años que uno ha vivido para poder decir estas cosas! Nadie me lo ha contado, esto ocurría en la misma calle en donde mis amigos jugaban al fútbol y en la esquina nos escondíamos para darle un beso al noviecito de turno.

-¿Finalmente el proyecto fue aprobado?

-Así es, casi por unanimidad. Ahora al Poder Ejecutivo no le queda otra que cumplir. Pero también el periódico El Barrio tiene que castigar en ese sentido y recordar la obligatoriedad del Ejecutivo, que a veces cumple y muchas otras no. Sobre todo cuando detrás de ese molino o lago no hay un negocio. Esta ley no es un artilugio: es un arma de la cual te podés servir para comunicar a la comunidad, ahora que los ojos fueron puestos acá para llevarlo a cabo. Por eso hemos mencionado al periódico en el proyecto, como advertencia de que hay un medio periodístico que está siguiendo el caso. Son los medios pequeños, de distribución de ideas y situaciones, los que acercan a la gente todas esas conductas y lugares que no salen publicados en los grandes medios.

-¿El Ejecutivo tiene plazo para realizar la obra?

-No, no tiene plazo, pero debemos tener perseverancia. Y ustedes tienen la obligación de recordarnos que esa constancia implica la resolución de esta declaración.

-¿Alguna vez estuvo por el barrio?

-No conozco Villa Urquiza, aunque fui a la reinauguración del 25 de Mayo y me quedó una gran imagen del teatro. Es un estilo de construcción que ya no se verá más en Buenos Aires. Sé que fueron los vecinos los que iniciaron los reclamos para su apertura, hubiera sido lamentable que se perdiera. Menos mal que fue en la gestión de Aníbal Ibarra, porque si hubiese sido en ésta seguramente otro hubiera sido el resultado.

Mujer de cultura

La popular actriz y cantante Susana Rinaldi realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Arte Dramático y el Conservatorio Nacional. Desempeñó trabajos profesionales tanto en radio y televisión como en cine y teatro. En 1969 debutó como cantante e inauguró el programa televisivo La Botica del Angel, como así también espectáculos de café concert. Su militancia política la llevó a exiliarse en París, ciudad en la que vivió 24 años. Quizá ese período en la Ciudad Luz le permitió comprender la importancia de la preservación de sitios históricos.

“Cuando me acercaron el proyecto y leo la puesta en valor y mejoramiento ambiental del molino lo único que se me cruzó por la cabeza fue un molino que veía todos los días de mi vida en París, que se llama el Molino de la Galette -comenta Rinaldi acerca del proyecto-. Se me ocurre que debe ser parecido, porque siempre la ciudad de Buenos Aires ha tenido la particular constancia a lo largo del tiempo de ambientar ciertos lugares tomando de referencia a París. Hablo luego de haber vivido 24 años allí”.

Por supuesto, su condición de artista calificada y destacada cantante nos permitió una referencia hacia el estado actual de la cultura en la Ciudad de Buenos Aires. Su visión fue demoledora y no ahorró expresiones críticas hacia la gestión PRO: “El Centro Cultural San Martín está parado. Yo no entiendo por qué en un lugar en donde se hicieron obras y recitales ocurre algo así. Lo que están buscando con esas actitudes es demostrar que no les alcanza el presupuesto para que funcione. Da mucho dolor esto. No estamos acostumbrados a reclamar para que la cultura esté protegida. Parece ignominioso para el argentino medio ocuparse de este tipo de situaciones. Como si la cultura no fuera un trabajo. Además, la Ciudad de Buenos Aires tiene el presupuesto más alto del país en educación y cultura, por lo que debiera ser la prioridad. Sin embargo no es así. La sensación que tengo es que aquello que se recupera culturalmente es de pura casualidad. No van a decir que hay dinero para pagar a Zubin Mehta y no para promocionar artistas”.

-Evidentemente está disconforme con las políticas culturales porteñas.

-¿Cómo me puedo sentir ante la situación del Teatro San Martín, que inauguré y era considerado un modelo en el mundo? Existía en los arquitectos la preocupación para que los espejos estuvieran rodeados por lamparitas de diversos colores, para que uno pudiera probar el maquillaje correspondiente a la caracterización del personaje que iba a llevar a cabo. Los escenarios eran movibles. La cooperación de las grandes empresas multinacionales para que eso funcionara como un regalo, no como una tendencia para sacar provecho, hizo de ese teatro un palacio del pensamiento. Hoy se llueve adentro, en el escenario. La última obra que montó Alfredo Alcón se tuvo que suspender porque se cortaba la luz y nadie sabía por qué. No había calefacción. Hoy no hay nada en el recinto que me haga pensar que esto va a cambiar. El Teatro Alvear fue entregado prácticamente en concesión. A nadie le importa.

-¿Esta desidia es atribuible solamente a este gobierno?

-Culturalmente esto no sucedió ni en los peores momentos de Carlos Grosso con su escuela shopping. Lo preocupante hoy es que hay un desprecio muy grande por la educación, la cultura y el pensamiento, por aquel intelectual que se ha roto su cabeza para ser mejor persona.

-¿Entonces por qué gana Mauricio Macri?

-Eso hay que preguntárselo a la Ciudad de Buenos Aires, que es tan benemérita en ese sentido. Lo deben ver lindo, les debe gustar porque no sabe hablar.

Al maestro con cariño

Este año se cumplió el décimo aniversario del fallecimiento del dirigente socialista, fundador del sindicato docente CETERA, militante por los derechos humanos y legislador Alfredo Bravo. Cuando Susana Rinaldi decidió iniciar su militancia en el socialismo conoció a Bravo, vecino de Saavedra, con quien trabó una intensa amistad signada por muchos encuentros y varios desencuentros.

“Corría 1982 y se reiniciaba la actividad de los partidos políticos, todavía en plena dictadura militar, luego de la derrota de Malvinas -evoca Rinaldi-. Fue durante un acto en Primera Junta, realizado por la Confederación Socialista Argentina, presidida por la Dra. Alicia Moreau de Justo. Ese día Alfredo Bravo fue uno de los oradores del evento. Las primeras elecciones de la recuperación democrática me reencontraron con Alfredo en el apoyo a la candidatura del Dr. Oscar Alende para presidente de la República por el Partido Intransigente (PI). El, además, fue candidato a diputado nacional por la misma lista. Me puso muy contento cuando el Dr. Raúl Alfonsín lo designó subsecretario de Estado en el área docente y me reconfortó cuando no dudó en renunciar a su cargo a raíz del proceso de perdones a través de leyes infames”.

-¿Cómo era su vínculo con Alfredo Bravo?

-Coincidimos en el Partido Socialista Democrático, esa organización política que con aciertos y errores representaba la auténtica herencia del viejo tronco partidario. El se reafilió en 1988 y yo un año antes. Advertí que era una decisión acertada cuando un dirigente de su lucha, tenacidad y formidable coraje cívico se reincorporaba al partido junto a otros destacados compañeros. A lo largo de mi militancia política, dentro de las filas socialistas, me tocó encontrarme en más de una oportunidad en veredas opuestas a las de Alfredo. Incluso debí enfrentarme en calurosas discusiones de las que increíblemente se daban en el PSD y que permitían a los afiliados comunes, como yo, polemizar y disentir con dirigentes notables como él.

-¿Cómo lo recuerda a diez años de su muerte?

-El fue fiel a su profesión, un auténtico maestro que contribuyó como pocos con sus actitudes firmes y sin concesiones al desarrollo de nuestra democracia. Fue un crítico severo de los dobleces y de la corrupción. El día de su fallecimiento vi con emoción cómo una incesante muchedumbre acudía con respeto a despedir a este bello ser humano, que libró su lucha inclaudicable por la libertad y la democracia social. Y yo lo hice también, rindiéndole mi homenaje personal como compañero de ideales y, sobre todo, como un alumno que busca ser guiado por ese extraordinario maestro.

De caballito al mundo

Susana Rinaldi nació un día de navidad en Buenos Aires, más precisamente en Caballito. Allí vivió toda su infancia. En su casa y en las calles de su cuadra comenzó a mamar el tango y a entender a la Ciudad. “Eladia Blásquez decía mi barrio fue mi gente que no está, las cosas que ya nunca volverán -cuenta la diputada acerca de su origen-. De todas maneras mi barrio siempre me esperó. No ahora, porque ya me acostumbré a otro, aparte Caballito ya no es lo que era”.

-¿Qué cambios cree que se produjeron?

-Antes era verdaderamente más barrio. Yo vivía en la calle Colpayo y todos nos conocíamos, era un barrio de puertas abiertas en donde el club tenía gran importancia porque era lugar de reunión. La señora de enfrente le pedía perejil a mi vieja porque no le alcanzaba para cocinar. Era otra vida. Yo soy una señora grande: cuando digo que no es lo mismo es porque no es lo mismo.

-¿Cómo vivió aquel barrio de Caballito?

-Había una determinación sobre las calles, que te acercaban o alejaban. Vivía de las vías del tren para adentro, es decir en la parte pobre, a una cuadra de la cárcel de mujeres, que no sabía lo que era hasta que fui grande, porque las monjas te lo ocultaban. Hoy es un geriátrico. La calle se llama Arengreen. Del otro lado estaban las monjas carmelitas, que salen una vez al año para caridad. Era un barrio de casas bajas. En la calle Canalejas, hoy Felipe Vallese, estaba mi escuela.

En aquella casa familiar de Colpayo la radio tenía una fuerte presencia. Tanto que forma parte de su fantasía diaria. Allí también apareció el tango, que de a poco fue moldeando el espíritu artístico que la definiría en el futuro. “Dicen que desde muy chiquita yo cantaba. En mi casa la radio era una compañía. Cuando mis padres se levantaban y preparaban el mate prendían la radio. Era automático. Los radioteatros eran famosos. La imaginación de la gente escuchando esa radio se agigantaba”, recuerda Rinaldi.

-¿Desde chica supo que el escenario era su lugar?

-El canto sí, siempre hubo un piano en mi casa. Eso es lo que me duele hoy no tener. Ese piano en la casa era convocante, por lo tanto la música y la vitrola siempre fueron prioritarias. Cuando entré al teatro empecé a pensar, a armar la gran biblioteca que tengo en casa. A recorrer la historia. La radio es maravillosa por la imaginación y un premio que me dieron en Argentores es un micrófono como los de antes. Allí está todo: la voz, el cuidado de la voz. Hay que saber gritar pero siempre impostando, para no romperse la garganta.

-¿Se siente más actriz o cantante?

-Agradezco profundamente ser actriz, lo que me permitió cantar. Estudié para ser cantante lírica, no de ópera. Gracias a ser actriz salió el canto. Tengo mucho que agradecer al teatro, me conmueve, por eso no se me ocurre cantar salvo en lugares muy especiales, como un escenario teatral. Allí el canto se agiganta, las palabras tienen otro peso y las imágenes también. Obliga al espectador, sin que se de cuenta, a recibir un arte popular, como es el tango, desde un lugar impensado.

 

Queremos mejoras, no hormigón

Por Hugo Campos *

Desde la Junta de Estudios Históricos de Núñez y Saavedra agradecemos el interés de la legisladora Susana Rinaldi en el Parque Gral. Paz y que el mismo sea acompañado por un proyecto de resolución que permita acelerar la restauración del viejo molino y del puente de la laguna de la ex chacra de Luis María Saavedra. Sin embargo, aclaramos que la laguna del parque tiene agua desde hace más de un año, más precisamente se la comenzó a llenar en diciembre de 2011.

Nos ha llegado la información de que hace un mes se ha llamado a licitación para la restauración y puesta en valor del molino, pero debo reconocer que no hemos podido profundizar más al respecto. Si bien es correcto que no se ha llevado adelante la señalización, sí nos permitimos sugerir el anexado del lago y la calesita al sector enrejado del Museo Saavedra para mejorar su protección. Deben transferirse los fondos necesarios para su mantenimiento y la concesión existente, a cargo de la empresa SOCIV, desde el área de Espacios Verdes a la Dirección General de Museos, ya que la laguna tiene un rol histórico-educativo.

En cuanto a la situación del parque en general, es claro que necesita ser mejorado. En especial la instalación de bancos y cestos para los vecinos que lo frecuentan, pero no mucho más que eso por el momento ya que se sabe que cualquier “puesta en valor” de los espacios verdes conlleva a una pérdida del verde, paradójicamente en una Ciudad Verde, por parte de del hormigonado. Ya lo están haciendo con los gimnasios al aire libre y las postas de la tercera edad, para lo cual se gastan sumas gigantescas en lugar de invertirlas en, al menos, limpiar el arroyo Medrano.

Además se agrega la situación de los ocupantes ilegales de la vivienda perteneciente a la Dirección de Espacios Verdes, ubicada en el parque sobre Aizpurúa y Macedonio Fernández, donde desde hace más de diez años los empleados vienen pidiendo su restitución para poder trabajar más cómodamente y no estar hacinados en la cabaña cercana a la colectora.

* Presidente de la Junta de Estudios Históricos de Núñez y Saavedra.

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