Un homenaje al Polaco permanece en ruinas, a 16 años de su inauguración

Se trata del Paseo Roberto Goyeneche, en la avenida homónima y Tamborini. Allí se había recreado un bar con la escultura del cantante, pero el lugar fue vandalizado y lleva años de abandono.

Con motivo de cumplirse diez años de la muerte de Roberto Goyeneche, el 29 de agosto de 2004 se inauguró una plaza en la Av. Parque que lleva su nombre y Tamborini. El lugar fue definido en aquel momento por las autoridades del Gobierno de la Ciudad como un espacio temático donde se recuerdan, en todos los detalles, aspectos de la vida del “Polaco de todos”.

Para ello se recreó un bar donde una figura realizada en resina y poliéster representaba a Goyeneche, mientras un mozo atento le sirve una ginebra. Como enseguida veremos, esta iniciativa cultural -enmarcada en el proyecto Plazas Caracterizadas, que en su momento incluyó la remodelación de diez espacios verdes- quedó rápidamente convertida en ruinas.

Uno de los pocos registros fotográficos del Paseo Roberto Goyeneche, el día de su inauguración.

Aunque Goyeneche vivía en Coghlan, era sinónimo de Saavedra y su figura fue rememorada de diferentes maneras en el barrio. En 2002 se aprobó el proyecto de ley para cambiarle el nombre a la ex avenida Parque, entre Congreso y Vedia, por “Roberto Goyeneche”. En 2004 se designó un inmueble dentro de la Comuna 12 para hacer un museo en su memoria, aunque el proyecto quedó en la nada. En 2014 se inauguró una escultura con su imagen en el Paseo del Tango, en el barrio del Abasto. Y hace pocos años se consideró la posibilidad de que la Comuna 12 llevara su nombre.

En el llamado “Paseo Roberto Goyeneche” había murales alusivos pintados por alumnos de una escuela de arte y carteles fileteados con letras de sus tangos más conocidos. El acto de apertura del espacio público contó con la presencia del entonces jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, quién solicitó a los vecinos presentes cuidar la flamante plaza para beneficios de todos.

En esta foto del periódico El Barrio se puede ver la escenografía de las dos figuras de resina que componían el homenaje al Polaco.

Tierra arrasada
Desgraciadamente, al poco tiempo la obra fue vandalizada y jamás se recuperó. De aquel homenaje sólo sobreviven las rejas perimetrales y los murales, muy desmejorados, sobre la pared medianera. La barra del bar y las dos estatuas que componían la escena del Polaco bebiendo en la escenografía del desaparecido Bar La Sirena, de Balbín y Núñez, fueron robadas. En esa misma realización artística, obra de Paula Franzi, se encontraba Antonio, el mozo que habitualmente lo atendía.

Ya hace cinco años advertimos en las páginas del periódico El Barrio que el llamado Paseo Roberto Goyeneche se había convertido en tierra arrasada. “El mural se encuentra destruido y las figuras que representaban al mozo y al Polaco ya no existen. Lleno de escombros y hasta con un colchón en el suelo, el lugar no recibió cuidado alguno y parece un terreno baldío”, describíamos.

De aquel homenaje sólo sobreviven las rejas perimetrales y los murales, muy desmejorados, sobre la pared medianera.

Daniel Elizondo, vecino del barrio, relató: “Yo vine cuando lo inauguraron, estaba lleno de gente y había cantantes. Pusieron pancartas con letras de tango que duraron sólo dos días. Yo suelo caminar por ahí, vivo en Congreso y Donado hace 40 años. Cada vez que paso por Goyeneche y Tamborini y veo cómo está esa plaza me da una pena espantosa”. En aquel momento también consultamos a Luisa Goyeneche, que apenas nos transmitió su resignación: “Es una lástima, porque el lugar estaba muy lindo”.

En vísperas de un nuevo aniversario de la muerte del Polaco, ¿no se podrá recuperar este espacio público y brindarle desde ahora los cuidados que hubiese merecido en el pasado?

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