Una esquina de Villa Urquiza perderá su histórica simetría

Según anuncia un cartel inmobiliario, la elegante propiedad de Blanco Encalada y Bucarelli será reemplazada por un edificio de departamentos.

Según anuncia el cartel de una conocida inmobiliaria, la elegante propiedad de Blanco Encalada y Bucarelli será reemplazada por un edificio de departamentos de uno y dos ambientes. Fue construida por Ángel Gasparutti hace más de 80 años, ya que aparece en el mapa aéreo de la Ciudad de Buenos Aires de 1940. Tiene la particularidad de espejarse con la vivienda de enfrente, poseedora de una arquitectura muy similar.

Por Marcelo Benini
mbenini@periodicoelbarrio.com.ar

Continúa la transformación urbana en Villa Urquiza, que de a poco va perdiendo su carácter original. La antigua esquina de Blanco Encalada y Bucarelli, sobreviviente de las primeras décadas de vida del barrio, dejará su espacio a un edificio de departamentos de uno y dos ambientes. La propiedad en cuestión, que tiene una antigüedad superior a los 80 años ya que aparece en una fotografía aérea de la Ciudad de Buenos Aires de 1940, se espeja con su gemela de la vereda de enfrente, de la misma época y con una fachada curva justo sobre la ochava, por lo que cuando sea demolida esa curiosa simetría se perderá.

Mapa aéreo de la Ciudad de 1940, donde ya se observa la propiedad.

La obra pertenece a Ángel Gasparutti, legendario constructor de Villa Urquiza y hermano de Máximo, creador del Cine Teatro 25 de Mayo. Su valor arquitectónico es evidente, pero eso no le alcanzará para salvarse de la piqueta. Si bien los inmuebles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuyos planos fueron registrados antes del 31 de diciembre de 1941 no pueden ser demolidos, reformados, ampliados ni intervenidos con nuevas construcciones sin una previa evaluación que determine si la edificación se trata de un patrimonio histórico, todo hace suponer que la suerte de esta vivienda está echada.

Detalle de la fachada del inmueble, construido por Ángel Gasparutti.

Barrios desprotegidos
En la Ciudad de Buenos Aires existen dos categorías conceptuales que establecen la protección patrimonial: las Áreas de Protección Histórica (APH) y el Catálogo de Edificios protegidos. En el primer caso, el criterio se aplica a toda la zona comprendida dentro de la delimitación del área, ya se trate de un barrio, una calle, un espacio verde o un grupo de manzanas. Los edificios catalogados son piezas singulares que pueden o no estar incluidas en un APH, y reciben un nivel de protección diferente (integral, estructural, cautelar) de acuerdo con sus características edilicias, su condición de hitos urbanos o bien, su importancia histórica.
En mayo de 2018 la Legislatura dispuso por ley la catalogación con nivel de protección cautelar de 267 inmuebles de las comunas 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, Monserrat, San Telmo y Constitución) y 2 (Recoleta) cuya construcción es anterior al año 1941 y fueron estudiados en forma preliminar por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. De esta manera, fueron incorporados al Listado de Inmuebles Catalogados Singulares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
No parece suceder lo mismo con las propiedades de los barrios periféricos, como los de la Comuna 12. Si bien existen antecedentes de catalogación de protección cautelar o patrimonial, las viviendas de estos vecindarios tienen menos posibilidades de sobrevivir que las ubicadas en el casco histórico de la Ciudad de Buenos Aires.

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