Una idea genial que no cura el Covid-19 pero mata el tedio de la cuarentena

Dos amigos de Villa Urquiza crearon “Bingo Pandemia”, una experiencia lúdica y teatral que consiste en jugar gratis a la lotería familiar por videoconferencia. La convocatoria es un éxito.

Afortunadamente, las buenas noticias se viralizan y de esa manera pueden compartirse. Por estas horas numerosos medios de comunicación se hicieron eco de Bingo Pandemia, un proyecto sin fines de lucro creado por dos amigos de Villa Urquiza con el objetivo de divertirse y encontrar a la gente en tiempos de cuarentena por el Coronavirus.

Se trata del tradicional juego de lotería familiar, pero transmitido de manera virtual a través de la aplicación Zoom desde un garaje del barrio. “Se trata de una propuesta lúdica, teatral y participativa donde el bolillero sirve como excusa para juntarnos y pasarla bien a pesar de la cuarentena”, cuentan sus creadores. Son dos reuniones semanales: los jueves a las 20 y los sábados a las 22, con un máximo de 500 conexiones por bingo que se convierten en promedio en 1.500 participantes de distintas partes del mundo si sumamos a otros miembros de las familias participantes.

Debido al creciente éxito de la iniciativa, se recomienda reservar el cartón con antelación. Sólo se exige registrarse por única vez en la web con nombre, email y una contraseña. Una vez ingresados los datos el interesado recibirá un mensaje de bienvenida en su correo electrónico a modo de confirmación. Luego podrá seleccionar el día que quiere participar del bingo, elegir un cartón y finalmente recibirá un email con los datos para ingresar por Zoom. Los premios para el bingo, primera y segunda linea son anunciados en cada encuentro antes de iniciar el juego. Todos los cartones participan al finalizar la partida por un premio especial.

“Si nos tenemos que definir por lo que hacemos diríamos que Lucio es un niño cantaor de bolillas, entregador de cartones sin fin y admirador de Luis Roberto González Rivero, más conocido como Riverito. El Maivan un conductor, animador, agitador, editor, cocinero y maestro de ceremonias. Finquel, el zar de las cámaras, el ponchador agudo en las noches festivas de Bingo. Nuestros ojos en la inmensidad del Zoom”, se definen los organizadores, que habiendo agotado los pasatiempos para entretenerse durante el aislamiento social se les ocurrió abrir el bingo a pocas amistades para probar cómo sería compartir con más gente la experiencia de jugar por videoconferencia. El resultado fue un éxito.

Al ser una actividad sin fines de lucro, muchos participantes donan generosamente sus productos para que semana tras semana el pozo siga creciendo. A cambio, reciben la difusión de la marca, producto o servicio que contribuye con los premios. “La única condición obligatoria para jugar es la buena predisposición, paciencia y respeto para todos los participantes de la jornada”, concluyen los creadores de Bingo Pandemia.

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