(Edición del Mes: 10 Año: 2008 )

2 de octubre de 2008, Villa Urquiza cumplió 121 años y los festejos grandes fueron en un cine. El único que hay actualmente en nuestro barrio: el 25 de Mayo, felizmente recuperado. Así como octubre es el mes de Urquiza también es el mes del cine, dado que el 30 de octubre es el Día del Cine Nacional. En consecuencia, esta nota girará en torno del cine, mi primer “berretín”, un berretín que mucha gente me reclama pues dicen que lo dejé en segundo plano por el tango. Es verdad que el tango llegó primero a mi vida traído de las manos de mis mayores -padres y sobre todo tíos- pero el cine fue adoptado por mí desde aquel día de diciembre del 43 cuando fui por primera vez al Supremo. A partir de ahí, Supremo, Edén, 9 de Julio, Parque Chas, Grand Bourg (magnífica y moderna sala que desapareció en 1969) y el pequeño y coqueto Caesar de Olazábal todos pasaron a la historia. Como lo hizo el 25 de Mayo hasta la recuperación reciente, para ser escenario de los festejos en este octubre con signo de cine.

Recordando, tenemos que el 2 de octubre de 1958 se estrenaba El trueno entre las hojas, primera película de destape y la única en la que me dormí sin llegar a ver el desnudo de “La Coca”, pero esto porque fue durante el año en que hacía la “colimba” en Curuzú Cuatiá. Ese mismo día, pero de 1977, moría Ernesto Bianco, uno de los más grandes actores que tuvimos, gran amigo y tanguero de ley. El 3, mientras tanto, del año 1954, fallecía Manuel Romero, responsable de 178 piezas teatrales, 146 letras de tango y 53 películas, entre ellas Los muchachos de antes no usaban gomina, debut de Osvaldo Miranda y lanzamiento de Mecha Ortiz como “La Rubia Mireya”, personaje que repitió en la película homónima que se estrenó el 8 de octubre de 1948 y, por supuesto, pasó por la pantalla del 25 de Mayo.

En tanto, el 4 de octubre de 1950 nacía en Ciervo Petizo, Chaco, Albino Rojas Martínez (“El Soldado Chamamé”), quien debutó en radio en “Rapidísimo”. Como yo hacía cine en ese programa de Larrea le presenté a varias personalidades de nuestro Séptimo Arte, entre ellas Enrique Carreras, quien viendo la buena respuesta que tenía el Soldado lo convocó para una participación en una película de sketches. Aunque pequeño el papel, Albino estaba contento “como perro con dos colas”. No sabía cómo agradecerme por el contacto. Llegó el estreno y Albino hizo venir a Buenos Aires a medio Ciervo Petizo, a partir de sus familiares. Fueron a ver la película y ¡oh sorpresa!: Enrique había eliminado la parte del Soldado. Gente de Urquiza que fue a ver la cinta, no me acuerdo en cuál de los siete cines que teníamos, me preguntaban: “Che, ¿qué hace Chamamé en la película?”. Yo contestaba “nada” y contaba la historia.

También el 4 de octubre es fecha para recordar, aunque con dolor, porque ese día de 1975 se fue de gira Pepe Biondi unido a “Villurca” por el cine, pues él rodó Patapúfete en el Barrio Saavedra y no se cansaba de ponderar las soleadas jornadas de rodaje en el “hermoso barrio”. También ese día, pero de 1991, falleció Eduardo “Tito” Nobile, un excelente actor de reparto que compartía la profesión con su actividad de vendedor de libros. Urquiza era para él como una segunda casa, dado que aquí vive Tito Tecca, viejo y distinguido vecino, padre del “Gordo” Tecca, el editor de libros de mecánica y recetas de cocina. Para Nobile, Tito Tecca fue su “maestro”. Por eso cuando nos encontrábamos (le compré muchos libros) era inevitable hablar del barrio y de Tecca padre, “fana” del cine y que vive a espaldas del Sunderland, lo que comenta con orgullo.

No es para menos, porque ese club es una de las catedrales del tango en el mundo y ha sido escenario de realizaciones cinematográficas (Una noche con Sabrina Love, de Alejandro Agresti) y cortos donde se puede ver bailar a los grandes del tango danza, entre ellos el inigualable Virulazo, quien fue inmortalizado en el tango de Garello y Ferrer, “Che Gomina”, que la Orquesta del Tango de Buenos Aires y el excelente Marcelo Tommasi estrenaron, ¿dónde si no?, en el 25 de Mayo. Virulazo, cuyo verdadero nombre era Joaquín Martín Orcaizaguirre, nació el 10 de octubre de 1926. Cuatro días más tarde, pero de 1980, se iba Oscar Alemán (“el más grande jazzman de América, made in Chaco”, al decir de Calki) y de quien los cines del barrio proyectaron sus películas Buenos Aires canta, El ídolo del tango e Historia de una carta, en las que trabajó luego de haber convocado multitudes junto a Aníbal Troilo para una Gran Velada en el Círculo Urquiza el 23 de abril de 1943.

Los cines de Urquiza no solamente mostraron a Mecha Ortiz como “La Rubia Mireya”, sino a otra gran actriz que la interpretó y fue nuestra vecina; Susana Campos, que se nos fue el 16 de octubre de 2004 y contaba con una inmensa galería de admiradores, pero seguro que los más fervientes fueron los alumnos y padres de los alumnos de la Escuela José Mármol de la calle Carbajal, donde cursaba su hija Morocha. El 19 de octubre de 2006, en tanto, se estrenaba El último bandoneón, filme que puede decirse nació en Villa Urquiza. Su guionista, Graciela Maglie, asidua concurrente a las reuniones tangueras del “Café de la U”, desarrolló la historia teniendo muy en cuenta a Luis Aníbal (Finniello), quien durante muchos viernes cautivó a la platea del local de Triunvirato y Roosevelt, actúa en la película e hizo las veces de asesor.

Llegados al 20, ese día de 1895 nacía en Villa Urquiza Luis Antonio Ceriani, quien con el seudónimo de Warly Ceriani desde 1937 participó en 91 películas como importante actor de sostén y en títulos tan destacados como Pasaporte a Río, Juan Globo, Escuela de Campeones, Almafuerte y La Rubia Mireya. El Día del Cine Nacional, 30 de octubre pero de 2005, fue la víspera del fallecimiento de una centenaria gloria de Villa Urquiza: Carmencita Calderón, quien nacida a la popularidad desde la otra catedral tanguera, el Club Sin Rumbo, bailó para el cine junto a su famoso compañero El Cachafaz desde el comienzo del sonoro en Tango. También lo hizo en 1940 en Carnaval de antaño, una de las 53 películas de Manuel Romero.

Cine y Tango, dos de mis berretines que también lo son de todos los que habitan y habitaron esta “gran familia” que está cumpliendo sus primeros 121 años. Aunque en parte, porque hay “mucha más tela para cortar”, espero haber cumplido con aquellos que reclamaban por el cine. Me despido con algo que me dedicaron a propósito del lugar donde aquel diciembre de 1943 adopté uno de mis tres berretines.

 

Cine Supremo

A Gogo Safigueroa, por su lucha por el buen cine y sus recuerdos urquizanos.

Viejo Cine Supremo, Urquiza mil seiscientos,
tres películas veinte y el episodio bis
¿quién no fue solitario al modo Gary Cooper?
¿quién no tiró de espada al lado de Errol Flynn?

Los indios, que eran muchos, cabalgaban el miedo
y no llegaba nunca el toque de clarín;
los besos atrevidos, los golpes contra el suelo
y en las chapas la lluvia de alguna tarde gris.

Viejo cine Supremo, hoy sos cooperativa
y en todas las gavetas no cabe la nostalgia
de mi niñez feliz;

Un día volveremos las barras de Villurca,
llevando una moneda de veinte amarillenta,
a esperar en tu puerta, que den la de Chaplín.

Juan José Caruso

 

Nota. El profesor Juan José Caruso es un distinguido docente y vecino de Villa Urquiza. No sólo ha ejercido en los colegios de la zona con el reconocimiento y respeto de quienes fueron sus alumnos sino que también es un incansable lector e investigador.

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