Verde esperanza

Los
barrios de Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan y Villa Pueyrredon albergan el 10
por ciento de los ejemplares de la Capital Federal. En primer lugar se
encuentra la Comuna 9 y donde menos vegetación hay es en la zona céntrica. Una
especialista contó que en las cuadras que no están arboladas la temperatura
sube entre 4 y 9 grados.

Los barrios de Villa Urquiza, Saavedra, Coghlan y Villa Pueyrredon albergan el 10 por ciento de los ejemplares de la Capital Federal. En primer lugar se encuentra la Comuna 9 y donde menos vegetación hay es en la zona céntrica. Una especialista contó que en las cuadras que no están arboladas la temperatura sube entre 4 y 9 grados.

En las ciudades, los árboles cumplen una función trascendental. No sólo absorben dióxido de carbono para producir oxígeno sino que también reducen la velocidad y el volumen de agua ocasionada por las lluvias, amortiguan los sonidos, disminuyen la contaminación y sostiene la biodiversidad. Características nada despreciables para una Buenos Aires que cada año suma más habitantes y automóviles.

Según el censo de arbolado urbano, en esta Ciudad hay unos 372.000 ejemplares en la calle, uno por cada ocho habitantes. Además, se le suman otros 53.000 plantados en espacios verdes. De todas formas, su distribución no es pareja y difiere según las diferentes zonas. En ese sentido, la Comuna 9 (Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda) es la más arbolada, al llegar a los 38.728 ejemplares. La Comuna 12 (Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredon) se ubica en segundo lugar con 37.521 árboles y le sigue la Comuna 11 (Villa General Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita) con 36.474. Los barrios que menos tienen son los que se encuentran en el Microcentro y alrededores.

La Comuna 12, entonces, alberga alrededor del 10 por ciento de los árboles de toda la Ciudad. “El árbol de vereda debe ser producido para estar en la vereda. Debe tener entre uno y tres años de preparación. Se va limpiando el tronco hasta 1,80 metros, que no quede ninguna yema, se va podando y se deja que la copa empiece a esa altura. Cuando se ponga en la calle va a ser un árbol de unos 2,50 metros de alto limpio. No cualquier especie lo cumple”, indicó María Silvia Carponi, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Nacional de Entre Ríos a La Nación.

En ese sentido, brindó un dato más que interesante para esta época del año: en las calles donde no hay árboles la temperatura puede subir entre 4 y 9 grados. Y agregó: “La presencia de árboles conjuntamente con paño verde producen una mejor sensación de confort bioclimático. Las calles sin árboles tienen influencia negativa”.

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